sábado, 27 de abril de 2013

58.- DEPORTE

¿A quién no le han preguntado alguna vez aquello de “practicas algún deporte”?. El deporte en sí es aquella actividad física ejercida dentro de un juego o una competición de cualquier tipo, cuya práctica está sujeta a unas normas específicas. Esta actividad física puede ser un simple entretenimiento, una competición, un juego por placer o un ejercicio físico y/o mental  que nos sirva para estar en forma o recuperar algún estado perdido. Como dato de interés, la práctica del deporte parece una actividad exclusivamente humana, ya que no se registran actividades similares en otras formas de vida animal.


Si bien el componente lúdico esta presente en el aprendizaje de los cachorros de otros mamíferos, sólo en los seres humanos se comprueba el verdadero sentido de la actividad deportiva. Los biólogos evolucionistas, incluso, sostienen que el deporte es el resultado de la transformación de las antiguas estrategias de cacería de nuestros ancestros, ahora innecesarias, por otra forma de actividad que permitía el mantenimiento del estado físico. Teoría interesante, sin dudas, pero de imposible demostración práctica. Por otra parte, la palabra deporte no tenemos que asociarla simple y exclusivamente a deportes físicos. Concretamente, el ajedrez  está considerado un deporte, en el que la actividad fundamental que se desarrolla es la mental, ¿no?.

Practicar deporte es muy bueno para la salud




Si nos embarcamos un poco en la historia, cuentan que ya los chinos, allá por el siglo IV a.C practicaban actividades que podrían estar enmarcadas dentro de los término del deporte. Hay que señalar la gimnasia que se practicaba en aquella época en China  (quizás por eso sean tan buenos los chinos en ella, ¿no?), o bien la natación, la jabalina y la lucha de los antiguos egipcios. Pero la base de losgrandes deportes la encontramos en la Grecia clásica. De ahí que los griegos crearan los Juegos Olímpicos, para rendir culto al deporte, y en especial, al hombre y su cuerpo, como máxima expresión de la fuerza de la vida. La celebración de los Juegos adquiría una importancia tal que, durante su realización, se ponían en práctica armisticios transitorios en las frecuentes guerras entre ciudades estado o con potencias extranjeras, de modo tal de no impedir la actividad atlética. En relación con los Juegos Olímpicos modernos, iniciados a partir de 1896, se los considera la cita por excelencia del deporte actual. Se celebran cada 4 años en una ciudad anfitriona designada con anticipación. Asimismo, cada 4 años (y separados por 2 años con respecto a estos Juegos) se llevan a cabo las competencias de invierno para deportes como el esquí y otros que se celebran sobre la nieve. Las inminentes citas corresponde a Sochi (Rusia) para los Juegos de Invierno 2014 y Río de Janeiro (Brasil) para las Olimpíadas de 2016.

Hoy en día, el deporte se considera una práctica fundamental para la calidad de vida de las personas. Quien más, quien menos, necesita un poco de deporte, ya sea al más alto nivel, o bien un simple paseo a ritmo rápido, como los marchadores, para cuidar tanto cuerpo como mente. El deporte se ha convertido, a su vez, en uno de los grandes modelos de entretenimiento de la sociedad. Es casi imposible encontrar un país al que no se le asocie con un deporte en concreto, como el fútbol con Inglaterra, el baloncesto con Estados Unidos , el karate con Japón, el taekwondo con Corea, la capoeira con Brasil, el tai chi con China, el rugby con Australia o Nueva Zelandia y el polo con Argentina, entre otros.
En este sentido, el deporte en general, con énfasis en ciertas prácticas de ejercicio aeróbico y anaeróbico, se consideran un verdadero arsenal terapéutico. Son muchas las enfermedades crónicas en las cuales la práctica deportiva es un componente cardinal del tratamiento. En este rubro se citan afecciones tan frecuentes como la obesidad, el síndrome metabólico, el sobrepeso, la hipertensión, la diabetes y numerosas reumatosis. Por otra parte, se recomienda el deporte como actividad en la terapia de distintas alteraciones de las funciones mentales superiores, como las neurosis, algunas psicopatías y el trastorno obsesivo compulsivo.


Es también el deporte un arma poderosa en la rehabilitación de las personas con capacidades diferentes, no sólo para aquellos con limitaciones motrices, como los niños y adultos con parálisis cerebral o con secuelas de lesiones medulares y óseas, sino también para las personas con síndrome de Down u otras anomalías cromosómicas. Basta observar el extraordinario despliegue de los Juegos Paralímpicos o de los campeonatos de fútbol para ciegos para reconocer el papel del deporte como herramienta de integración y de crecimiento de la personalidad y la autoestima.
Por tanto, nada mejor que practicar un poco de deporte. El bienestar y la salud forma parte fundamental de ello, y muestra el equilibrio perfecto entre la parte física y la mental. En todas las edades y condiciones de salud, siempre existe el espacio adecuado para que el deporte se convierta en un compañero diario, dirigido a optimizar el ritmo y la calidad de vida de las personas que disfrutan de estas actividades en sus variadas expresiones.






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